miércoles, 30 de diciembre de 2009
martes, 1 de diciembre de 2009
¿Qué he hecho mal? Me pregunto. ¿Qué he hecho mal para acabar en esta situación?
Me siento impotente, agobiada, frustrada porque sé que no volveré a cruzar palabra con él hasta dentro de mucho tiempo. Y lo sé, y lo peor de todo, es que el también lo sabe. Me he jugado todas las cartas, esas que debería haber dejado, para que otro enmendara todas mis ilusiones. Confié en que hubiese funcionado y me aferré a la última esperanza.
Lo reconozco me arrastre, me abrí los ojos para ver la realidad e intente tirar por los dos. Y yo no soy tanta persona para tirar por tantas cosas, así que caí, durante un largo tiempo parece ser, días semanas, meses, he perdido la cuenta… (Realmente no). Mi vida no es la misma, ya no es la misma sonrisa, me acostumbre a una vida y de un día para otro tuve que darle un giro de 360 grados, eso es la vida no? Aprender y desacostumbrarse a algo que te hace estremecer en una milésima. No lloro porque no me sale. Sé que no va a volver, porque está lejos (de mí) entregándole abrazos a otra. Y no lo puedo evitar, por más que quiero, no puedo.
Y ahora viene lo peor, el destino nos cruza, cada recuerdo o situación lleva su nombre y aparece por mi cabeza a una velocidad abismal. Me cruzo con su olor, que está en todas partes y busco sus ojos pero no tienen la misma mirada, imposible. Lo busco en todos los besos que ya no quiero regalar, lo siento en todos los abrazos que no se aproximan a los suyos, jamás lo harán. En cada gesto, en cada… ya da igual.
He dejado, no por mí, de hablarle y estoy intentando la parte más dura, de no pensarle, pero joder, no se puede, te lo encuentras en un cruce a 20 pasos de ti, y es duro no poder salir corriendo y abrazarle. Y trato de resistirme, pero sé que si viene y me dice ven, yo lo dejo todo.
El se ha ido, y me ha dejado sola ignorando todas las promesas y palabras. Y yo estoy sola.
Me siento impotente, agobiada, frustrada porque sé que no volveré a cruzar palabra con él hasta dentro de mucho tiempo. Y lo sé, y lo peor de todo, es que el también lo sabe. Me he jugado todas las cartas, esas que debería haber dejado, para que otro enmendara todas mis ilusiones. Confié en que hubiese funcionado y me aferré a la última esperanza.
Lo reconozco me arrastre, me abrí los ojos para ver la realidad e intente tirar por los dos. Y yo no soy tanta persona para tirar por tantas cosas, así que caí, durante un largo tiempo parece ser, días semanas, meses, he perdido la cuenta… (Realmente no). Mi vida no es la misma, ya no es la misma sonrisa, me acostumbre a una vida y de un día para otro tuve que darle un giro de 360 grados, eso es la vida no? Aprender y desacostumbrarse a algo que te hace estremecer en una milésima. No lloro porque no me sale. Sé que no va a volver, porque está lejos (de mí) entregándole abrazos a otra. Y no lo puedo evitar, por más que quiero, no puedo.
Y ahora viene lo peor, el destino nos cruza, cada recuerdo o situación lleva su nombre y aparece por mi cabeza a una velocidad abismal. Me cruzo con su olor, que está en todas partes y busco sus ojos pero no tienen la misma mirada, imposible. Lo busco en todos los besos que ya no quiero regalar, lo siento en todos los abrazos que no se aproximan a los suyos, jamás lo harán. En cada gesto, en cada… ya da igual.
He dejado, no por mí, de hablarle y estoy intentando la parte más dura, de no pensarle, pero joder, no se puede, te lo encuentras en un cruce a 20 pasos de ti, y es duro no poder salir corriendo y abrazarle. Y trato de resistirme, pero sé que si viene y me dice ven, yo lo dejo todo.
El se ha ido, y me ha dejado sola ignorando todas las promesas y palabras. Y yo estoy sola.
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